Pulido
Para que luzca debe dejarse envejecer por oxidación
hasta que adquiera una tonalidad antigua; o, sinó
mantener el brillo con un limpiametales cada 15 días.
Con este acabado no debemos temer que aparezcan ralladas.
Pulido
y barnizado Se recomienda
secar el barniz en el horno. Este acabado no precisa cuidados
especiales, siempre y cuando no lo estropeemos con anillos,
productos abrasivos de limpieza o sprays con alcohol.
Baño
de oro electrolítico Este
acabado es el más caro y el que más éxito tiene por
su color y brillo final. Se consigue gracias a un proceso
que incluye: pulido, desengrase, niquelado, baño
de oro y barniz final con horneado a 350º.